jueves, 11 de abril de 2013

Leyenda urbana : La Coca- Cola


Hay numerosas leyendas acerca de la Coca Cola y sus propiedades.
Se ha dicho que su fórmula secreta es capaz de descomponer trozos de carne y dientes, que desatasca tuberías, que sirve para aflojar tornillos, limpia las manchas de grasa de la ropa y que es un poderoso  espermicida.



Mucha gente cree que en 1957 en Estados Unidos se realizó un experimento  en un cine para comercializar la bebida a  base de mensajes subliminares, incluyendo uno o dos fotogramas por minuto.
James Vicary lo desmintió y afirmo que la mentira se llevó a cabo porque su empresa pasaba por dificultades económicas.





James McDonald Vicary (Nueva Jersey 1915 - 1977),  era un famoso publicitario estadounidense conocido por sus novedosos y polémicos métodos a la hora de dar por verdadera la publicidad subliminal

Este tipo de publicidad se relaciona con la percepción subliminal o percepción inconsciente, en la que el individuo se pregunta si es consciente de todo aquello que ve y oye, así como la influencia en la mente del ser humano de mensajes ocultos de los que cree no darse cuenta.
En la década de 1950, el hipnotismo y las técnicas de control mental se pusieron de nuevo de moda. James Vicary decidió probar la eficacia de la percepción subliminal con unos métodos diferentes y gracias al cine.
Este experimento consistía en la proyección de mensajes ocultos de forma intermitente en los fotogramas de la película titulada "Picnic", de forma que en algunos de los fotogramas de la proyección se podían leer los mensajes siguientes: “beba Coca-Cola ” y “coma palomitas”.


Más tarde, el propio Vicary publicó los resultados, y mostró cómo el consumo de Coca-Cola y  palomitas se había incrementado de forma notable: las ventas del refresco subieron un 18 %, y las de las  palomitas un 58 %.
Después de publicar estos resultados, la Comisión Federal de Comunicación  advirtió de retirar la licencia de radiodifusión a quienes utilizaran tal método, y la Asociación Nacional de Radiodifusores  prohibió la emisión de cualquier archivo con contenidos de tal índole.
Finalmente, Vicary anunció en 1962 la falsedad del experimento, ya que éste nunca se había realizado, en la revista Advertising Age : "Todo lo que logré, creo, fue poner una palabra nueva en uso común,  todo fue un truco”.









Cierto o no, pero cuando se nos obstruye una sonda nasogástrica en el hospital unos centímetros  de Coca- Cola van de maravilla, y, cuando hay descomposición es la bebida recomendada. 

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