Publicado
por Blabe.es. Junio 2013
La Noche de San Juan
Los antiguos celtas llamaban Alban Heruin a este
festival y su principal significado era el de celebrar el instante en el que el
Sol se hallaba en su máximo esplendor, cuando duraba más tiempo en el cielo y
mostraba su máximo poder a los hombres, y al mismo tiempo, el día en que
empezaba a decrecer en el Solsticio de Invierno.
Para conmemorar y al mismo tiempo para atraer su
bendición sobre hombres, animales y campos, se encendían grandes hogueras. Este
festival se lo asocia a rituales destinados a obtener pareja o a conservarla.
Son innumerables los rituales propios de la Noche de
San Juan, que se conmemora la víspera del 24 de Junio, pero todos giran en
torno a la glorificación del fuego. De hecho, este es el festival del fuego por
excelencia.
Realmente la noche del solsticio es la del 21 de Junio
aunque la Iglesia la ha adaptado a la festividad de San Juan.
De igual forma, la presencia del agua es uno de los
grandes símbolos de las celebraciones de San Juan que parece no tenerse en
tanta consideración y que sin embargo, es una parte esencial de numerosos ritos
de esta festividad.
El apelativo de "Verbena" a esta fiesta se
lo dio la costumbre practicada en algunos lugares por las jóvenes casaderas de
ir a recoger verbena a las doce de la noche en la víspera de San Juan, creyendo
que con ello conseguirían el amor del hombre deseado por su corazón.
Otra de las creencias era que la pareja que saltaba
unida la hoguera conseguía felicidad y buena fortuna.
Otra de las tantas costumbres es aquella en que las
jóvenes arrojan guirnaldas trenzadas por ellas a sus amados a través de las
llamas y ellos deben recogerlas antes de que caigan al fuego. Las guirnaldas se
guardan como talismanes de buena fortuna y, ocasionalmente, se quemaba alguna
cinta en el hogar para procurar protección de sus habitantes y animales.
Algunos grupos para finalizar las ceremonias se
introducen entre las olas, comulgando por un corto tiempo con el mar y
recibiendo de él toda su fuerza.
Antecedentes paganos a esta festividad es
la celebración celta del Beltaine (significa “fuego de Bel” o “bello fuego”) ,
que se realizaba el primero de mayo y era un festival anual en honor al dios
Belenos. Durante el Beltaine se encendían hogueras que eran coronadas por los
más arriesgados con largas pértigas.
Los druidas hacían pasar el ganado entre las llamas
para purificarlo y defenderlo contra las enfermedades y rogaban a los dioses
que el año fuera fructífero y solían sacrificar algún animal, para que sus
plegarias fueran mejor atendidas.
Las fiestas griegas dedicadas al dios Apolo, se
celebraban en el solsticio de verano encendiendo grandes hogueras de carácter
purificador.
Los romanos, por su parte, dedicaron a la diosa de la
guerra Minerva unas fiestas con fuegos y tenían la costumbre de saltar tres
veces sobre las llamas y por entonces, se atribuían propiedades medicinales a
las hierbas recogidas en aquellos días.
El Ritual de la Noche de San Juan utiliza la magia de
las velas para conseguir nuestros propósitos. Está formado por un altar, seis
velas con los colores del Arco Iris, una vela color marrón, una vela negra de
menor tamaño, un recipiente con agua de manantial y unas hojas de laurel.
El altar: Es el soporte sobre el cual vamos a realizar
nuestro ritual. En él encontramos un círculo que representa los hechos
consumados, es decir los deseos ya cumplidos, los propósitos conseguidos.
Dentro del círculo se circunscribe un heptágono, polígono de siete lados,
porque el siete es el número mágico.
Las velas de colores: Las seis velas de colores
representan a la luz blanca del Sol, símbolo de pureza, que al descomponerse da
como resultado los seis colores del Arco Iris (rojo, anaranjado, amarillo,
verde, azul y violeta). A estos seis colores le sumamos el marrón de la séptima
vela, color que simboliza la Tierra, madre fecunda y regeneradora, necesaria
para que todo pueda nacer. Siete velas en total que en su conjunto representan
nuestros deseos de luz, de pureza y de regeneración. Eso es lo que queremos conseguir,
el lado bueno que nos espera representado en estas siete velas donde, una vez
más, encontramos el número mágico por excelencia que nos ayudará a que el
ritual sea un éxito.
La vela negra: Simboliza la oscuridad que procede del
negro, los males que nos acosan. Es de menor tamaño y por eso se encuentra en
inferioridad con respecto a la luz blanca representada en el resto de las
velas. La oscuridad del negro será vencida por la claridad del blanco.
El agua de manantial: Según antiguas leyendas, el agua
de los manantiales que utilizamos la Noche de San Juan cura los males, ahuyenta
el mal de ojo, atrae juventud y belleza y contienen, además, virtudes
fecundantes.
Las plantas: Tradicionalmente las plantas que se
utilizan esa noche tienen propiedades curativas o pueden utilizarse como
amuletos protectores. El laurel, además es un símbolo de victoria y ahuyenta
los malos espíritus.
La oración: Si queremos verbalizar nuestras
intenciones en esta noche podemos recurrir a estas oraciones que recogen el
sentido del ritual y los fines que esperamos conseguir. Oración al encender la
vela negra: "Esta vela representa la oscuridad que se inicia esta noche de
San Juan y será vencida por la fuerza de la luz del Sol". Oración al
encender las demás velas y por cada una de ellas: "La luz del Sol, del
Arco Iris, vencerá las tinieblas de la larga noche y todo mal pasado, presente
y futuro será vencido".
Luego, siguiendo las costumbres ancestrales, saltamos
por encima del fuego como acto que culmina el definitivo cumplimiento de
nuestros propósitos. Finalmente, si no disponemos de tiempo para que las velas
se consuman por sí solas, las apagamos empezando por la negra y terminando por
las de colores en el mismo orden en que las encendimos. El laurel que hemos
utilizado en el ritual podemos colocarlo en cualquier lugar de nuestra casa
porque de él seguiremos obteniendo la protección que necesitamos.
Y ahora, alborozados, empapados de nuestros buenos
deseos dejemos que nuestro ser sea capaz de rezumar y regalar la concordia y luz
que hemos conseguido, al menos hasta la próxima Noche de San Juan.
Publicado
por Blabe.es. Junio 2013